¿Cómo freír la carne de cerdo para que nos quede perfecta?

En otras ocasiones hemos hablado de trucos de cocina para hacer las costillas de cerdo perfectas o también para cocinar morcillas sin que se rompan. Pero  la carne ibérica es muy versátil y por lo tanto, existen un montón de formas de cocinarla, como por ejemplo frita. De esta forma hay que saber que todo tiene su truquito: ¿quieres saber cómo hacerlo para que quede en su punto?

La carne de cerdo ibérico es una carne muy sabrosa gracias a las vetas de grasa que contiene. Esto, además, hace que la carne sea mucho más jugosa además de deliciosa, de forma que tenemos que tratarla bien para que nos quede perfecta.

Lo primero que tenemos que cuidar a la hora de freír carne ibérica es vigilar muy bien la temperatura de la sartén. No debemos introducir la carne cuando ésta aún está fría, ya que lo que vamos a conseguir es que la carne se cueza poco a poco y quede mucho más dura. Por eso, debemos poner la carne justo encima de la sartén cuando se encuentre bien caliente y empiece a dorar los exteriores de la carne desde el primer segundo.

Por otro lado, durante el proceso no debemos hacer cortes en la carne. Esto quiere decir que no debemos hacer cortecitos para asegurarnos de que la carne que estemos cocinando esté hecha por dentro, ya que si lo hacemos, la pieza perderá gran parte de sus jugos, quedando más seca. Debemos tener paciencia y esperar a que la pieza se haga por completo.

Otro truco para que la carne ibérica quede jugosa es saber manejar la sal. No debemos poner la sal con mucha antelación a la carne ya que lo único que conseguiremos es que ésta absorba todos los jugos naturales de la carne y quedará muy seca aunque el proceso de freír lo realicemos correctamente. Lo mejor es echar la sal justo antes de freír, o mejor, justo después de sacarla de la sartén.

Normalmente, cuando freímos carne ibérica lo mejor es usar sólo una pizca de aceite en la sartén dejando que se haga prácticamente a la plancha. Esto sirve para muchas piezas: lomo, chuletas, secreto, lagarto, etc.

Las costillas por su parte son algo más complicadas, y por eso a la hora de freírlas, lo que debemos hacer es enharinarlas e introducirlas en abundante aceite de oliva caliente. Así quedarán perfectamente crujientes por fuera y jugosas por dentro: ¡te encantarán!

La panceta iberica (o bacon) también es una de las partes del cerdo que frita queda buenísima. Se puede hacer en cuadraditos o en tiras, dependiendo del uso que le queramos dar. Por ejemplo, los taquitos de panceta fritos pueden servir como guarnición para una sopa o crema mientas que las tiras pueden comerse así sin más o en bocadillo.

Para que las tiras de panceta queden bien, las pondremos en una sartén con tapadera, sin aceite, ya que se harán en su propia grasa quedando crujientes y sabrosas. Las pondremos a fuego fuerte (¡siempre con la tapadera puesta!) durante unos minutos. Una vez que se hayan oscurecido, las colocaremos sobre un papel de cocina para que se absorba el sobrante de grasa, de forma que quedarán crujientes y listas para tomar.

En cuanto a las salchichas ibéricas de carne fresca, ya te hablamos de eso en otro post que puedes revisar aquí, aunque resumiendo lo mejor es no pincharlas ni tampoco meterlas en la freidora.

Imagen: cookbookman17 / photo on flickr

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