Fuet de Solomillo Ibérico Montesierra

Fuet de solomillo ibérico: ¿Cómo tomarlo y como conservarlo?

Normalmente, cuando pensamos en embutidos ibéricos lo primero en lo que pensamos en en chorizo, salchichón o caña de lomo. Pero bien es cierto que existen otros muchos manjares que podemos disfrutar y así permitirnos un poco más de variedad. Este es el ejemplo del fuet de solomillo ibérico de Montesierra. Se realiza con carne de solomillo de cerdo ibérico, por lo que destaca su textura debido a la excelente calidad de la carne.

El fuet es un embutido fino y largo, que en Montesierra se realiza con carne de solomillo de cerdo ibérico y carne picada ibérica. Se trata de un producto excelente por su suave aroma y sabor inconfundible. Pero a la hora de tomarlo surgen muchas preguntas: ¿cómo se toma el fuet? ¿Cómo se corta? ¿cómo guardarlo si no voy a consumirlo sólo de una vez? No te preocupes, te contamos todo sobre el fuet para que disfrutes de él al 100% en cualquier momento y en cualquier lugar.

Fuet ibérico

El fuet de solomillo se elabora con las mejores carnes ibéricas Montesierra

Consejos para el consumo del fuet de solomillo ibérico Montesierra

Generalmente, la mejor manera de disfrutar bien un fuet es cortarlo en rodajas al bies de un centímetro y disfrutarlo poco a poco. «Al bies» quiere decir que no se corta de manera totalmente perpendicular a la pieza, sino en diagonal. En caso de que la piel del fuet sea totalmente natural no es necesario retirarla, y además, aporta sabor dando un toque realmente especial.

Podemos acompañar el fuet con unos picos o unos pequeños trozos de pan (tostados o sin tostar, a gusto del consumidor). Además, el fuet ibérico también va fenomenal para un picoteo con aceitunas y otros encurtidos como por ejemplo los pepinillos y las cebollitas, ¡ideales para un aperitivo en casa!

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Conservación y textura del fuet

No todos los fuets tienen por qué ser iguales, ni tampoco el consumidor tiene que tomarlo de una manera en concreto. De hecho, según la conservación y el tiempo que se le de al fuet, se podrá tomar más tierno o más seco. Por ejemplo, si lo conservamos durante un periodo de tiempo no muy largo a temperaturas suaves, conseguiremos comerlo más blanco. En condiciones un poco más extremas o con el paso del tiempo, va perdiendo grasa y se pone más duro: eso es a gusto del consumidor.

 

 

 

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