Qué NO hacer con un jamón ibérico

Tanto a la hora de elegir, comer, cortar o conservar un jamón ibérico se cometen a diario muchos errores de los que no somos conscientes y que realmente pueden estropear tanto el producto como la experiencia a la hora de consumirlo. Por eso, hoy te ofrecemos algunos consejos para que el sabor de tu jamón ibérico siempre sea el óptimo.

1. ¡Cuidado con la conservación! En otras ocasiones ya te comentamos por qué no debes congelar el jamón o cómo afecta el calor a sus propiedades. Por eso, las patas de jamón deben conservarse a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco. Olvídate de meter tu pata de jamón en la nevera.

2. Cortarlo y dejarlo reservado. El jamón debe cortarse y comerse enseguida para que no se seque ni se endurezca. Si lo cortamos y lo dejamos durante horas en el plato, su sabor y textura cambiarán y no estará tan bueno.

3. Olvida el microondas. Para los sobres de jamón loncheado, el microondas es el enemigo. Por eso, si lo que quieres es separar las lonchas fácilmente, lo mejor que puedes hacer es dejarlo durante un rato largo a tempratura ambiente de forma que cuando vayas a despegar las lonchas no se te rompan.

Además, cuidado con el calor. El jamón ibérico es una carne curada deliciosa que se come de una forma pura. Calentar el jamón ibérico en el horno o el microondas cambiará toda su estructura, sabor y aroma y además perderá la grasa, una de las características que hacen del mismo un producto tan especial y sabroso.

4. Cuidado al lonchear tu jamón ibérico. No cortes lonchas muy gordas y respeta siempre el sentido de la veta del jamón ibérico. Tus herramientas deben estar cuidadadas para que el resultado sea perfecto… Una loncha de un dedo de grosor pierde el sabor, la textura y la capacidad de fundirse lentamente en el paladar. ¡Cortar y presentar un jamón adecuadamente es fundamental! Si necesitas consejos, te dejamos todos los pasos para cortar tu jamón ibérico Montesierra en nuestra tienda online.

5. Los taquitos con cuidado. Los taquitos de jamón son una delicia pero debemos respetar las zonas de corte y no hacer taquitos con cualquier parte de nuestro jamón ya que sería un desperdicio. Generalmente las zonas cercanas a los huesos que no se pueden lonchear, son las perfectas para hacer los taquitos. Además, su sabor será uniforme e inconfundible.

Por otro lado, para conservar los taquitos en casa lo mejor es usar un recipiente de cristar ya que el plástico pueden coger olores y sabores de otros alimentos, ya que no están al vacío.

6. No conocer las diferencias entre los tipos de jamón ibérico. A la hora de comprar un jamón ibérico debemos estar informados para poder escoger la opción que mejor se adapte a nuestras necesidades y bolsillo. Saber las diferencias entre una paleta y un jamón o conocer por qué unas patas se denominan de bellota o de cebo es importante para no pagar de más por algo que no conocemos.

Además, también es muy importante saber que el jamón ibérico es diferente al jamón serrano, ya que se trata de un producto que proviene de diferentes animales y además está elaborado y realizado con más mimo. Las características del jamón ibérico son mucho más apreciadas que las de otros tipos de jamón, por eso debemos siempre saber lo que estamos comprando.

Los errores capitales que cometen los consumidores y cortadores aficionados de jamón ibérico están muy extendidos. Por eso, si tienes cualquier duda tanto a la hora de cortar, conservar o consumir tu jamón ibérico pregúntanos a través de nuestras redes sociales y te ayudaremos, ¡verás como siguiendo nuestros consejos conseguirás una experiencia ibérica mucho más satisfactoria!

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