Especial receta de San Valentín: Solomillo ibérico de cerdo jugoso en su punto con guarnición

En ocasiones especiales (como por ejemplo el Día de los Enamorados) nos gusta presentar platos algo más cuidados, de manera que intentamos dar lo mejor de nosotros mismos. Tanto si somos unos “cocinillas” como si no, una de las cosas más importantes (sino es la fundamental) es adquirir materias primas de primera calidad que nos garanticen sabor y textura. Por eso, una de las mejores decisiones que podemos tomar es confiar en la carne de cerdo ibérico.

Además, ahora es una época perfecta para disfrutar de la carne ibérica más que nunca, ya que estamos en campaña de bellota, por lo que la carne es de calidad máxima y sabor inigualable, porque procede de cerdos de bellota.

El solomillo de cerdo ibérico es una de las piezas más apreciadas, ya que carece de grandes trozos grasientos pero es muy tierna y sabrosa. Existen múltiples formas de prepararlos y acompañarlos, por lo que son una apuesta segura para acertar plenamente. Hoy vamos a darte una receta sencilla y vistosa que se acompaña de puré de patatas sencillo y unas verduras al gusto, aunque el consejo principal es: ¡conseguir que la carne de nuestro solomillo ibérico quede muy jugosa!

INGREDIENTES 

2 solomillos de cerdo ibérico Montesierra (cortado en trozos de unos 3 cm.)

150 gramos de panceta ibérica Montesierra

Puré de patatas

Verduras al gusto, por ejemplo, espárragos trigueros

Aceite de oliva virgen extra, sal

MODO DE ELABORACIÓN 

Conseguir que nuestro solomillo quede jugoso, es tan fácil como seguir unos sencillos pasos.

Lo primero que debemos hacer es coger una loncha de panceta y enrollarla alrededor del trozo de solomillo. Si no conseguimos que se quede fija, siempre podemos ayudarnos con un palillo que retiraremos antes de servir. Una vez que tengamos cada una de las piezas preparadas, en una sartén muy caliente añadiremos unas gotitas de aceite de oliva virgen y meteremos los trozos de solomillo a asar.

Hay que tener en cuenta que no debemos darle la vuelta al solomillo hasta que se esté completamente hecho por ese lado, así que para trozos de unos tres centímetros lo mejor es dejarlos sin mover durante unos dos o tres minutos por cada lado. A la vez que se hace el solomillo, también se cocinará la panceta, aportando aún más sabor.

La sal no debemos añadirla hasta que los trozos de solomillo estén fuera de la sartén. Además, también hay que tener mucho cuidado con la cantidad, ya que al ir acompañado de panceta, necesitaremos añadir mucha menos.

Por último y para servir, puedes poner un par de trozos de solomillo ibérico por persona, acompañándolos de puré de patatas y las verduras que hayas elegido. Como truquito, puedes hacer un salteado con el resto de la panceta y las verduras, de manera que tendrás una guarnición perfecta para tu solomillo.

El secreto de esta receta es tener paciencia y seguir bien los pasos para que los solomillos conserven toda su jugosidad y sabor: ¿qué te parece? Esperamos que te animes y la pruebes, porque te encantará.

Imagen: Martin | Flickr

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